Principio de intervención mínima


El principio de intervención mínima es una manifestación del principio de proporcionalidad, que modera la intervención administrativa en relación con el fin perseguido y exige la opción por la alternativa igual de eficaz menos restrictiva a la libertad de los administrados. La proporcionalidad es, en este sentido, un principio supeditado a la eficacia de la acción administrativa.