RTC


Red Telefónica Conmutada (RTC)

La Red Telefónica Conmutada (RTC) es la red de telecomunicaciones que básicamente sirve de soporte para la transferencia de voz y de información de audio entre terminales situados en ubicaciones fijas.

Dos son las aclaraciones que deben hacerse. En primer lugar, y como su nombre indica, la RTC utiliza conmutación de circuitos para establecer la comunicación entre los dos extremos. En esos extremos, cada usuario conecta su teléfono al punto de terminación de red. En ese punto se inicia la red de acceso que lo conecta con una central telefónica (que da servicio a un número variable de clientes) y que es un par de cobre trenzado que suele conocerse como bucle local o bucle de abonado. El transporte de la información entre centrales se realiza mediante redes de transporte con diferentes topologías que en ocasiones hacen uso de otras centrales intermedias (o de tránsito).

En segundo lugar, “básicamente transferencia de voz” significa que el diseño original de esta red no tenía otro objetivo que el de permitir las comunicaciones de voz entre usuarios. Puesto que el ancho de banda necesario para transmitir con calidad una conversación es muy pequeño (va desde los 300 hasta los 3.400 Hz), las líneas telefónicas están limitadas, mediante filtros intercalados, al uso de esta “banda vocal”, banda de frecuencias que en la práctica es de unos 4 kHz.

Esto no significa que con estas condiciones sea imposible transmitir datos pero sí que el caudal máximo de información no sobrepasará los 64 kbps. Puesto que la transmisión a través del canal telefónico es analógica, es necesario el empleo de un módem que, en sus modelos más extendidos, rebaja el límite a 56 kbps. La banda vocal también se puede usar para el envío o recepción de comunicaciones de telefax.

Con el uso de adaptadores de terminal RDSI se aumentó el flujo de datos hasta los 128 kbps pero, en definitiva, sean cuales sean las características del resto de la red, el bucle de abonado, en su condición habitual, ofrece una barrera casi insalvable para dar soporte a aquellos servicios que requieren altas velocidades de transmisión. Sin embargo, insistimos en que esta limitación proviene del diseño y no de que el par de cobre no tenga una mayor capacidad. Dependiendo de la distancia y de la sección del cable utilizado, un bucle en un aceptable estado de conservación tiene una respuesta en frecuencia en una banda que puede superar con facilidad 1 MHz (lo que ya supone un factor de multiplicación de 250 respecto a su aprovechamiento tradicional). La tecnología que permite aprovechar este potencial se desarrolló a finales de los años ochenta con el nombre genérico de DSL y permite utilizar la Red Telefónica Conmutada como un acceso de banda ancha.


Referencias